acostumbrada al fín
rendida en ellos
tendida en mí
acostumbrada al fin
cierro los ojos y escapo en mí
acostumbrada al fin
decido elegir y me quedo aquí
acostumbrada al fín
despedida, renunciada, y atacada
respiro y sigo, camino en mí, camino en esto que esta aquí
de cerca muy cerca me detengo a mirar, a observar, a reírme y seguir
por que no hay rendir, no hay freno, no hay razón para volver atrás
acostumbrada al fin
estoy de nuevo en la cornisa, de saltar, de terminar
hay una muerte cerca que se llama nacer
y hay una muerte cerca que se llama ser
hay una muerte cerca que se llama crecer
acostumbrada al fin
navego en nuevas mareas y tormentas
y me arriesgo al fin constante,
a la ternura de vivir navegando y volando como en sueños
acostumbrada al fin me quedaré aquí
para exigirte volver a empezar
para tenderme en ti
y rendirme un rato de mí
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