miércoles, 7 de agosto de 2013

Asesino enamorado, enamoró.

/¿es verdad, mísero kingkong, que tienes sarna y otras enfermedades de perros?/- muy apresurada mi pregunta? pero es que frente a desenfrenados sueños de tu cara y tus fotos en mi cara, y palabras incoherentes con otras palabras, más incoherentes aún.. tus enfermedades me suenan a un conjunto de demostraciones que se han mantenido intactas en tu corazón, como la corazacorazón-coraza que te lleva a actuar, o a veces ni siquiera a actuar, si no que a escribir tus teorías disfrazadas asquerosamente de un perro sarnoso, el que no eres, o no eras, o en sueños al menos no lo fuiste. O quizás si eres.
/kingkong emite un gemido, y rueda por el piso, se acuesta de espaldas, como muerto, y de pronto da una vuelta de carnero hacia atrás, cae parado, hace una reverencia a su dueña y señora y le besa el peroné. Es verdad que has matado por amor?/ -y antes de dirijirme a ti pienso; supongo que tu cara incoherente en el sueño mío de tus razones tuyas es parte de un revoltijo amoroso, no de amor entre nosotros(preferiría no decir nosotros), no de sixteen ni mujer intensa tampoco- y supongo que has matado por amor, o no? -No creo que hayas matado tampoco, pero tu sarna huele mal, y esas otras enfermedades de perros putos en tu piel llevan consigo una muerte o mas bien un duelo, que no es la muerte en sí, si no la sensación de muerte que lleva (a) la muerte, pero tu olor a sarna no mata, si no que duele a duelo./en duelo criollo, princesa/.
Discúlpeme la sinceridad caballero enfermo de enfermedades, por más que se aparezca en mis sueños, yo a un perro nunca besaré, menos a un perro sucio mentiroso y ladrón, entonces;/¿de dónde vas a sacar plata para comprarme un beso? ¿robarás?¿matarás?/
con un suspiro de empeño y empujón del diablo antes de responder, kingkong abre la boca y con desgano le dice- creo que todavía mis besos no responden a lo que quieren atraer tus máximos deseos debidos, como robarte el beso junto a un ramo de flores, pero creo, o supongo, (como tu supones mi cara en tus sueños por revoltijos amorosos), que no tendré que robar ni matar, ya que es eso de lo que te imaginas que vivo, si es necesario me robaré a mi mismo valores que no he encontrado en ese “otro yo” que dicen que existe y yo aún no encuentro, o mataré miedos y desgracias de mi pasado y de mi presente, para tener un beso tuyo, y no politizaré tus besos comprándolos ni negociandolos dentro de juegos que intentan equilibrarse con lo que entrego por lo que recibo, y no, no mataré  a nadie tampoco para tocar tus labios, mis disparos inútiles equívocos desgraciados, se han muerto de susto de devolverse sin piedad luego de ver tu figura aparecer con esa franqueza que me culpa. No busco que me beses después de esto, mal que mal soy un perro, un puto perro sarnoso con enfermedades enfermas de ser un perro, enfermedades de perro. Es por eso que entiendo tu rabia y tu desdén por el ladrón asesino, y no espero que entiendas este amor mío por la princesa niña bruta y traslucida de lealtades hacia un prójimo que nunca conocí.
(sin comillas ni distancia, E.Galeano con su existencia aceptó mi invitación a ayudarme a escribir esto, con la empatía de entender, que los malos también se enamoran)

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