domingo, 31 de agosto de 2014
palabras que se ahogan, decretan
decreto;
Quiero encontrar otra cosa, diferente a lo que ayer encontré, otro fundamento, distinto al que tú me das o al que yo sé descifrar por cada segundo en que nos equivocamos, otras palabras, que no pronuncien los gritos que ayer pronuncié, otro ruidito, que no sea tu silencio tan fantasmal, otro movimiento inquietante, otro dar y quitar, algo parecido al ruido y al movimiento del mar, quiero encontrar otra cosa. Ando buscando y quiero encontrar, ando buscando y ahí está mi sueño, y tengo que ser fiel, consecuente, tener fuerza, seguir, considerarme, no distraer las alas, no distraer el vuelo por temporales que vienen de otros viajes, quiero encontrar otra cosa, que de parecerse a lo de ayer, se pierde en no encontrarse, y es que al recibir la inmensidad de otro paraje me pierdo, pero quiero encontrar, otra cosa, que no es ese que se asoma y revienta, pero que es ese dejo, dejo de mi vida entera.
Y
quien sabe
en buscar, en querer, en pretender, en insistir, en esperar, en dedicar, en estar, en querer estar, en querer ser más, en querer encontrar otra cosa, quizás no habrá nada en ese rincón donde creo llegar algún día, en eso que ando buscando, quizás, en ese vientecito donde creo llegar algún día a alguna felicidad, no habrá todo este hormigueo que hoy dia encuentro aquí, probablemente, en esa espalda que creo que existe, que creo saber inventar, no estará el aroma que me ata a esta que hoy día me abriga, que me revuelve, que me distrae el vuelo, que me arranca las ansias, las ansias de tener todo aquello que creo querer encontrar, que creo existe, que creo que de merecer merezco, y en el merecer me atasco.
Y
sin saber bien que es lo que quiero, me estoy yendo, estoy arrancando del único viento que de amores me alimenta, que de sentidos me revienta, y de mirada me revive, y sin saber bien si existe lo que ando buscando, si es bueno o malo todo eso que ando buscando, arrancando ando, despidiéndome avanzo, en miradas nostálgicas sigo,
pero aún así
quizás
tal vez
es probable
que entrar en dudas infinitas ya no valga
es que ya no se si sirva elegir, la búsqueda eterna por lo que mis ganas andan, o la constante infinita de este presente que de algo inmenso me hace vivir
pero lo que si se, es que
el tiempo pasa y los días con él se lleva las posibilidades de algo mejor, de un sueño cumplido
el tiempo corre y con él se va cada gota de esperanza
el tiempo corre y con el la vida, sin duda
el tiempo corre y entre desvíos y trampas nos obligan a estar vivos, a en su constante agarrarnos de algo, de un trozo de eternidad, de un trozo de alimento, el que sea, el que alcance, el que el tiempo decida,
y yo aquí, sin nada muy claro
sin saber bien
que quiero encontrar
o que quiero intentar llevar en mí
me voy
me despido
me arranco
esperando así que de pronto venga esa hormiguita a revolverme la piel nuevamente, como intentando responder por mi, a hacerme cosquillitas en la guata, a erizarme cada granito de piel que de miedo se esconde, esperando que pronto, que una mañana cualquiera, venga esa brisa de libertad y magia, a arrancarme a mi de mis miedos, a arrancarme a mi de mis ambiciones, a arrancarme a mi de tanto querer creer querer.
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