martes, 4 de febrero de 2014
en la encrucijada del antes por el después
hay algo que me vomita en la garganta,
no sé lo que es pero en las noches me mata y por el día me duerme
hay algo que me intranquiliza el alma, el pecho, el amor, la sangre, las piernas, la frente y la mirada
tengo en las venas el dolor de mi árbol
y tengo en el pensamiento el laberinto de sus ramas
en mis manos las hojas caídas derrotadas
en mi caminar las raíces
en la lluvia la esperanza de florecer, y no llueve y estamos en verano, y el sol seca las hojas y mis manos no entienden, y mi sangre palpita, y mis pensamientos no encuentran la salida
las hojas se cayeron, la creencia se pudrió, el amor no sé donde está ni quien lo lleva, ni que es, ni como falló
lo único que se es que llevo hoy día una desesperanza que debo vomitar fuera, que debo desapegar de mi piel, llevo un tatuaje, marcado, impregnado, remarcado, remarcado, golpeado,
pareciera que fuese para siempre, este dolor, este amor, este desorden
hay algo, un nudo, un terror, un desamparo, una vidita, que me tiene agarrada de las manos, la espalda, lo pies.
una necesidad que exige actuar, una necesidad que no se reconoce no se identifica y yo no la entiendo y yo no le entrego lo que quiere
tengo en el día una eterna pelea entre mis necesidades y mis saberes, hoy no sé ni quiero saber
por las noches una nebulosa me baila y por delante de mi destapa heridas brutas de forma bruta, se para frente a mi y me desafía, desnuda a mi familia y los golpea,
hay una vida entera que con serruchos inventados arrebata los brazos y las piernas defensoras del dolor, frente a mi, les quita ropajes y mentiras, los entierra y los destierra continuamente frente a mi blindaje perfecto, me asusta, me pregunta, me responde, y yo en el silencio de la quietud ya no sé que más decir, y respondiendo con gemidos prometo nunca más juicio alguno
hacia nadie
nunca más juicio alguno
ni verdad ni mentira
calma ante la desesperación
en el día los lamento y los abrazo, me quedo ahí parada frente a su dolor rendida ante los años en que intenté destrozarlos, pero me cansé de vengar, me cansé de querer decir la verdad y jugar a la fortaleza y el poder de tener en mí el poder de ser feliz
sí, ganaron
ahora quiero ser como ustedes, ahora quiero arrancar y mentir, mentirme, mentirles
ahora quiero ser como ustedes, amar como me enseñaron a amar, ser reyes, como ustedes
la nebulosa de las noches me aterra, me dice que yo no puedo sola contra la familia y su nación, la nebulosa me asegura la batalla perdida de querer pelear con ustedes, y yo ya no quiero pelear, y yo ya no quiero amar, quiero olvidar que existen, olvidar la necesidad de ser princesa para ustedes, olvidar que quiero ser mejor que ustedes, olvidar que son lo que más quiero, que son lo único que tengo, lo que me enseñó el premio que tengo en manos, ese de ser verdadera, ese de ser transparente, ese de ser como no son.
hay algo que tengo en la boca y es el grito del estallido, ese que era necesario, el de no ser venganza ni amor, lejanía ni cercanía, si no que olvido, si no que desapego, escape, nomeacuerdos
hoy llevo encima delante detrás por dentro, el castigo de mi castigo, el retroceso de mi guerrilla, hoy me encuentro en el desierto de aquel año en que decidí odiarlos, hoy hay un signo de, y in signo por, mi cuerpo aterrado de volver al desierto pide brazos como respaldo, exige amores como fuerzas, y el terror me lleva, y el terror me ahoga, es la nebulosa, es el miedo a volver, a ese lugar desconocido que guardo en el recuerdo disfrazado de guerrilla, disfrazado de victoria, no recuerdo nada de aquel desierto, solo las flores de un amor que ya no está, de ropas que boté, de canciones que no escucho, de tardes que se fueron, de rutina inexistente en mi ambición de ser mujer, en sensaciones que no siento, y el disfraz es victoria, es guerra ganada, pero hoy entiendo, que no fue una guerra, que fueron días, que olvide, que desconozco, que me dan miedo, que pretendo dejar ahí, en un desgraciado 2010, en mi madre que hoy día es otra y un padre, que mira distinto, en una familia que se fué y que hoy dia vuelve, y al mirar me doy cuenta, nada volvió, todo quedó atrás, en lo inexistente en lo no-correspondido, menos la familia, esta que me persigue, esta que me arroja a misiones de las cuales no quiero hacerme cargo.
y lo peor;
de un pasado del que no soy parte, de un pasado que no me corresponde, que no soy responsable, del que debo omitir comentario y sentimiento
pero algo me llama a sentir
algo busca en mí la llave para abrir las puertas de sus interrogantes, el abandono, la exigencia, el poco abrazo, que se yo, que saben ellos, morirán sin saber adormecidos por el susto, y yo no sé cómo moriré, sin saber quizás, adormecida no quiero, adormecida me asusto, adormecida me desilusiono, en el sueño falta esperanza, hay solo ilusión, y yo, y yo quiero verdad, quiero triunfos, quiero un vestido brillante.
mi árbol son ellos, las ramas sus historias, las hojas el amor destrozado en historias arrebatadas descuidadas, las raíces son la verdad
la verdad de que sus historias no son nada
son menos que el amor
son menos que la hermandad
las raíces son
son
son
son lo que aún no descubro, y quiero descubrir, y no me corresponde descubrir
quien corresponde a quien y que corresponde cuando
es lo que menos me importa
sigo pensando en resolver(los)
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