jueves, 3 de octubre de 2013

VÓMITO

tengo mucho aquí por vomitar
los sonidos que no entiendo, el libro que se acaba de caer y que no me interesa agarrar, ni leer,
el trabajo que escribo y escribo y no avanzo, las letras que tienen que conectarse pero que no funcionan, las coherencias y las incoherencias, lo que quiero transmitir y que no existe, las emociones que tengo aquí adentro pero que no se encuentran en el aire.
tengo mucho que vomitar, como mi interés por entender que no todas las emociones tienen que ser definibles, a veces no existen palabras y eso es cierto, es más que un cliché, es una verdad, a veces hay frases románticas que son ciertas y tengo que empezar a asumirlo sin vergüenza.
tengo tanto que vomitar, como por ejemplo que me angustia que no me importe la creación del mundo o la vida después de la muerte, es que a todo el mundo le inspiran interrogantes por conversar y a mi no me provoca ni el peor miedo, estoy aquí y tengo preocupaciones más grandes y egocéntricas, como que quiero ser feliz y que mi mamá sea feliz, como que tengo que entregar mañana un informe y no tengo ni el más mínimo interés en hacerlo, que parábola, no me interesa la creación ni la vida o la muerte, pero me interesa algo que no me interesa, el hacer un trabajo que no me llama al alma, y es que eso pasa en esos tiempos, estamos todos sumidos en un engranaje de deberes que no nos preocupan pero nos ocupan, ocupan nuestras manos, como si una fuerza mayor este amarrada a nuestros dedos, como marionetas, y nos mueve, nos hace tejer y destejer una vida que no queremos, una vida que nos hace rodar al son de una caída libre, pero libre hasta que aparecen los edificios y las calles, las luces rojas y las verdes, en fin, los significados de una ciudad en la que bailamos sin tener idea para quien bailamos, eso es, estoy preocupada de responder a preguntas que no me interesan, por ahora, me interesa ser, pero me obligan a ponerle nombre a ese "ser" que quiero ser, es injusto, yo quiero bailar y mover mis brazos según el ritmo del viento, pero ya nada tiene que ver el viento en esto, si hasta los aviones y las hélices lo hacen comportarse según el interés del vuelo del otro, no es justo, si ahora nadie me cree si le digo que "el viento me mandó", "el viento me trajo hasta aquí", ahora esas respuestas son inviables por que la vía va por el cemento y no por la tierra, y los caminos de tierra no se llaman "calle", y la "calle" ahora tiene sentido de ser, como "tener calle" es tener vida, es todo un enredo, nosé, a veces siento que el viento me trajo hasta aquí pero la gente me hace sentir mentirosa si lo cuento así, pero yo se que es verdad, y nosé, otras veces siento que soy feliz pero la gente pronuncia que la felicidad no existe, y otros me meten al dinero en este baile, y ahí, ahí si que no entiendo nada y me dan más ganas de vomitar.
y aún así pasan las lineas y quiero vomitar más.
que me siento bien pero pienso mucho, que me siento tranquila pero veo letras en mi cerebro moverse como serpientes o como pájaros, como nubes y el sol es una s y la luna es una p, y mi papá es un árbol y mi madre un jardín, y soy feliz y estoy tranquila, pero si hablara esto en voz alta, tendría depresión o esquizofrenia, y a veces quiero hablar mucho y gritar, pero en otro momentos me quedaría en pausa para escucharlos a ustedes, pero en ese caso sería bipolar, quien entiende, yo no.
estoy bien, mañana cumpliré 21 años y llevo casi 11 guerras y angustias en el cuerpo, gané esas guerras y convertí esas angustias en llantos que hoy día son un río de risas, supongo que eso es ser feliz, supongo que este cuerpo es ser libre.

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